dia 42

El gimnasio Mana  cuida mi cuerpo, o yo cuido mi cuerpo con Mana. Me ayuda a estar  en forma en estos cincuenta próximos años.

¡Mira que siempre he tenido manía a los gimnasios, aunque he pasado tiempo en ellos!. Fui profesora de taichi en Palestra (mas o menos en el Paleolítico) y en otros gimnasios también tome muchas clases de danza cuando era bailarina. Pero nunca me han gustado hasta que fui a Mana.

Para empezar esta situado encima del mercado de Chamberí (¡ que preciosa alegoría, poder comprar en un mercado de»los de toda la vida», con sus puestos y su canesú antes de ir a entrenar!) y situado en unos de los corazones de Madrid (esta ciudad en la que habito,  palpita con varios centros, algunos conocidos y otros mas escondidos).

LLegas a Alonso Cano 10, subes las escaleras y entras en otro mundo. En esa transición a las alturas se quedan los problemas, el cansancio, las frustraciones y el desánimo,  desprendiendose como una piel todo lo negativo… sabes que cuando salgas de Mana estarás mejor. Siempre es así.

En Mana puedes bailar, boxear, aprender a defenderte, estirarte, correr…desear que lleguen los lunes para montarte en una bici y correr una carrera sin moverte del sitio. La compra del sábado se aplaza para asistir a una clase de entrenamiento (como la de la foto) en la que las risas a veces hacían perder «el respiro» (como dicen los italianos).

El equipo de profesionales que lidera Gerardo, el maravilloso caballero,  exceletente bailarín y cantante, es amable y atento,  y consiguen que puedas estar sola si quieres y tutelada si lo necesitas, pero siempre atendida.

En este lugar de trabajo no necesitas llevar el último modelo de mallas, ni esconder tus michelines. Nadie se fija si no llevas las axilas depiladas o si vas sin maquillar.

Hay una pequeña piscina y a veces mientras mientras trabajo la elíptica puedo ver a los bebes chapoteando con sus padres…. son  momentos de felicidad absoluta. También veo a algún fornido deportista que me alegra la vista con su cuerpo serrano.

En Mana, hay un grupo que entrena por las mañanas muy temprano en la que amas de casas corren al lado de ejecutivas de alto nivel. Y mas de un disgusto se consigue superar con el ejercicio, o mantener a raya la menopausia ,  el azúcar o el colesterol. Las risas y el buen humor inician el día de estas mujeres.

Para mi el ejercicio es básico para la salud , otro día os hablare de la importancia que tiene  en este momento de mi vida

IMG_7547Se puede hacer ejercicio en muchos sitios y de muchas formas, pero ir a Mana es una de las mejores.

dia 43

Estado

Avatar de mareguiluz

El pasado empuja con fuerza desbordante si una semilla olvidada por azar decide brotar. Y hoy esa semilla , ese recuerdo, ha cobrado fuerza por un pendiente olvidado dentro de un cajón atascado.

Os contaré un secreto que muy pocas personas conocen pero me tenéis que prometer que no me preguntaréis nunca ni será lo primero que miréis cuando me volváis a ver.

Cuando era pequeña ,con siete años me pusieron gafas, después vino el aparato de los dientes y las botas ortopédicas y a pesar  de todo lo que más me acomplejaban eran mis orejas. Siempre las tenía tapadas, mi pelo abundante las escondía de todo el mundo. Jamas llevaba una coleta, moño o similar. Además un lóbulo rasgado por un bofetón de mi padre no me dejaba ponerme pendientes. Nadie se dio cuenta. Nunca. Y con diecisiete años me operaron por la seguridad social, no fue una operación de estética sino de plástica. la seguridad social no cubría la estética por tanto os podéis imaginar como eran…o es mejor que ni lo penséis.

Por aquel entonces la intervención era muy complicada, mas de dos horas en quirófano y casi me muero. No despertaba de la anestesia y después al inyectarme Britapen perdí el conocimiento (entonces no sabía que era alérgica). Además un vendaje excesivamente apretado me provocó un hematoma que llegaba hasta los hombros.

Os preguntareis que impulsa a una cría de diecisiete años ha desear una operación así. Ha aceptar el dolor por algo que parece banal, pero para mí, enseñar esos apéndices tan raros era una tortura por eso solo mi familia los veía. Nadie más. Acabar con ese complejo,  con esa cosa de mi que me  que me resultaba ajena , fue un alivio.

Cuando me operé desaparecí de mi mundo cercano mas de un mes, y en ese tiempo mis amigos y sobre todo el grupo con el que bailaba empezó a fantasear de donde había estado…yo no decía nada…incluso algunos creyeron que me había ido a abortar a Londres ya que estaba prohibido en España…y espero sinceramente que esa Ley del aborto que quiere aprobar Gallardón nunca llegue a ser efectiva pues es un retroceso terrible para la mujer y también para el hombre, para  la sociedad y sobre todo para la vida. No se puede volver atrás, no se debe.

Retomando el recuerdo;  cuando ya los cotilleos estaban alcanzando tintes corrosivos, decidí contar la verdad y la gente exclamaba: -pero que dices? si no se te notaba nada!!

Esos días en el hospital lo pasé mal, pero también hubo momentos muy divertidos. Fueron 16 días  en una habitación en las que había otras dos chicas  de mi misma edad. Entramos en quirófano la misma mañana:  dos de nariz y Mar la rarita. ¿Os imagináis?. Tres cuerpazos de mujer llenos de hormonas metidos en camisones de hospital. Los primeros días ni nos mirabamos pero cuando ya había pasado lo peor y nos podíamos levantar, nos escapábamos a una sala vacía que había hilo musical a bailar, comíamos porquerías, hablábamos hasta tarde, leiamos toda la noche…pobrecitas enfermeras que trabajo les dabamos!

Lo más increíble fue que el cirujano que me operó quería meterme mano (mi madre puede dar fe) y no quería bajar a su consulta sola (digo bajar porque la planta de ingreso estaba más arriba). Una vez con un vendaje que me cubría la cabeza y que me hacía parecer un mercader arabe  y un espantoso camisón azul de hospital , este médico me arrincono contra la pared y quiso besarme, menos mal que mi madre apareció en ese momento y todo quedó en un susto. Escrito así puede parecer violencia de género pero era más sencillo, creo que estaba tan contento de su obra de arte (mis orejas) que  no podía resistirse a lo que las acompañaba (ósea yo) . Esos días fueron un cúmulo de situaciones embarazosas y muy cómicas. El cirujano se quedo sin beso y yo con unas orejas normales que incluso me han permitido llevar el pelo muy corto. Eso sí no me pueden hacer acupuntura en ellas pues la representación del cuerpo humano esta toda alterada y lo mismo el  acupuntor quiere estimular el riñón y me estimula el sexo.

Menos mal que mi hija Martina no las ha heredado…ni eso, ni nada. Por eso es tan bonita.

dia 44

«La Esperanza es el sueño de los despiertos…»ando con esta frase en la cabeza, no deja de darme vueltas. La dice el personaje Fernando en la obra en la que trabajo estos días en la Sala Roja de los Teatros del Canal. Dos gigantes del teatro juntos. Mi admirado Boadella dirigiendo a Arturo Fernandez (en el personaje de Fernando). Albert  es el dramaturgo ósea que el también ha cocinado la frase con la que inicio mi entrada 45. Ya son tres obras las que he tenido el privilegio de verle dirigir,(y de dirigirme a mi también desde la parte técnica ,desde todo lo que el público no ve). Amadeu, El Pimiento Verdi y ahora «Ensayando a Don Juan». Los ensayos a su lado están plagados de anécdotas, de curiosidades, de citas…por ejemplo, ayer a cuento de una plabra del texto, hablaba del escritor catalán Josep Pla contando que cuando encontraba una mujer guapísima y altísima (era muy bajito) decía que era «impracticable».

Trabajar a su lado es intentar estar al cien por cien y valorar cada palabra que dice pues su conocimiento del teatro es brutal (y de la vida). En contrapunto  Arturo es el «actor», el actor con nombre propio, como «La casera». Se podría decir «interpretas a lo Arturo Fernández» y todo el mundo lo entendería. Son 87 años los que gasta. Y he de confesar que yo no como carne por la noche porque hace muchísimos años le oí decir que «hinchaba»..y es verdad. El resto de la compañía son muy buenos actores y poco a poco los voy conociendo como personas, ahora solo llevo 3 días incorporada a la producción pero todo este mes de Febrero estaré con ellos.

¡Que cansancio! Ya me he vuelto a pasar de día…es que no llego!!!

Día 45

«Gong xi fa cai» (te deseo que consigas mucho dinero) es lo que los chinos dicen hoy para celebrar el año Nuevo. Empieza el año del caballo. Siempre celebro esta festividad porque mi hija nació en la provincia china de Hubei y no puedo ni quiero olvidar la cultura donde vivio sus primeros 18 meses. Aunque hoy con el cumpleaños no ha podido ser (es más, he de confesar que si la madrina de Martina no me lo dice,se me pasa la fecha…¡la primera vez!)

Y esta jornada que acaba de morir también ha tenido más celebraciones como el día escolar de la  «no violencia y de la paz» (siempre me ha llamado la atención que sea el mismo día que el cumple Martina).

Y  para colmo , despues de haber tenido a la familia de merienda,  «la tarta» ( y lo pongo así porque ha sido un maravilloso pastel de 4 kilos, regalo de mi hermana), las velas, los regalos, los globos, las patatas por el suelo, las perras robando comida, los hielos corriendo por dentro de la ropa de los niños que jugaban, la conexión a Skype con la familia que vive  en Jordania, los platos pegajosos y los doritos barbacoa, el jamón y el fuet, el pan de maiz, servilletas de papel lila y platos de loza con orquideas, las lacas de colores para el pelo,  los disfraces y pelucas. De recoger y limpiar, Y ya  por fin y sentadas y con pijama nos ponemos a ver   «Cuentame» (mañana no hay cole y  aunque tiene que marchar a Barcelona a ver a su padre , no hay que madrugar ¡¡¡yupi!!!) y  resulta que nos situa en el año 83. Y de pronto me puse a recordar que hacía ese año. Por aquel entonces ya trabajaba de bailarina, de profesora de ballet,  de modelo, de azafata, posaba para artistas…en fin,trabajaba  de lo que salía pues marché de casa de mis padres muy pronto para vivir sola. Y  el 83 en concreto realicé mi primera gira internacional…¡si, sí! crucé el charco para actuar con una compañía de teatro en un espectáculo infantil. Miami, El Salvador, Costa Rica, teníamos bolos en todos esos lugares, pero no pasamos de San Salvador, un productor se quedo con todo el dinero y nos dejó a toda la compañía colgada en un país convulso con una gigantesca desigualdad social.

Como todo el mundo tiene un pasado oscuro yo diré que el mío fue azul…el espectáculo era «el Pais de los Pitufos» y yo, una bailarina de 19 años, alta y espigada, era el Papa Pitufo.Actuamos en un estadio gigantesco en donde el escenario estaba rodeado de militares con armas.Los espectadores  apenas fueron unos cientos de personas, todas gente importante o del gobierno. Fue impresionante. Por otra parte, le hacía tanta gracia a la gente que de un muñeco enorme, con barba y gran sombrero saliera una delgada jovencita que me hice muy famosa, me hacían entrevistas, me invitaban a fiestas y en una de esas invitaciones conocí a un productor que nos ayudó a quedarnos un poco más en el país, pues cuando el agente que viajaba  con nosotros se entero que el dinero se había esfumado, nos saco del Hilton y nos enviaron a un hotelucho cutre lleno de señoritas que utilizaban las habitaciones no precisamente para dormir. Conseguimos actuar para la teletón (tengo la imagen presente como si fuera hoy de reunirnos toda la compañía para ver que haciamos y yo sacar la targeta que el productor me había dado. LLamarle por teléfono con todas las miradas de mis compañeros ahelantes y aplaudirme cuando les dije que trabajariamos en la tele) y alargar la estancia lo suficiente como para poder utilizar el billete de vuelta.  Al regresar otra vez al Hilton que estaba  lleno de gente de la CIA ( se creian invisibles y «cantaban más que una almeja», tan rubios, pulctos y tan tan amicanos) era hilarante oir lo que cada uno contaba de los días  que habíamos estado fuera: -yo en la seva, de safari»-…-Yo en el mar  , de turismo… yo en la hacienda de un magnate, montando a caballo»…- Todos manteniamos el tipo para poder participar en este maratón televisivo que no nos pagaban pero cubria todos los gastos y no descubrir que nos quedábamos porque la gira centroamericana se había ido a la porra.

Una compañera y yo conseguimos salir del hotel (nos tenían «amablemente» confiscados los pasaportes) y llegar hasta una zona de la ciudad muy humilde para ver a la familia de un bailarin amigo que estaba en España, era peligroso…eso no podíamos hacerlo…pero la felicidad del padre fue tan grande que merecio la pena.

Regresamos una Navidad  mucho tiempo antes de lo previsto, un poco derrotados, sin dinero y sin saber que hacer, pero habíamos conseguido volver y eso ya era importante.

Los ochenta dieron para mucho…ya os contaré mas.

dia 46

Ya son pasadas las doce, es el cumple de Martina, 12  preciosos años y casi once a mi lado. Y  simplemente quiero escribir lo que un hombre socialmente comprometido  y bueno le regalo a mi hija el día que ya siendo mayor la bauticé, era el sacerdote y su palabras y reflexiones me habían  acompañado en la niñez y adolescencia.

Cuando de pequeños asistíamos a  a misa, nunca sabíamos si le detendrían al final. Sus homilías polémicas y que cuestionaban la represión existente le costaron temporadas en la cárcel. Recuerdo que una vez le rogué que me confesara, yo  tenía también 12 años y él me pidió que me sentara a su lado y me dijo- Pero Mar, que puedes haber echo tu de malo?- y yo le conté las cosillas en las que sentía que no había actuado bien: riñas con hermanos, no recoger la cama, una mentirijilla….y él me miro lleno de bondad y me hizo entender que lo verdaderamente malo es hacer daño a los demás , ser intransigente (entonces no sabía lo que era eso) y querer causar dolor . Me alejé de la Iglesia pero nunca de lo que me enseño este hombre y para no olvidar el sentido de luchar me tatúe un pez justo en el centro de mi corazón. Era el pez que adornaba el sagrario en esta humilde iglesia de barrio.

Y estés  el regalo que Carlos , el cura,  le hizo a Martina

Se llama : Te Deseo

Te deseo que ames y que, amando también seas amada.

Y que, de no se así, seas breve en olvidar.                                                                            Y que después de olvidar, no guardes rencores.

Te deso también que tengas amigos, que sean valientes y fieles,  y que por lo menos haya uno en los que puedas confiar sin dudar

Igualmente te deseo que seas tolerante; no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil, sino con los que se equivocan mucho e irremediablementey que haciendo uso de esa tolerancia, sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no madures demasiado deprisa porque cada edad tiene su placer y su dolor y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.

Te deseo que descubras, por encima y a pesar de todo que existen y que te rodean seres oprimidos tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo de paso que acaricies a un gato, alimentes a un pájaro, oigas a un jilguero o una sinfonía de Mozart porque de esta manera, te sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla, por minúscula que sea y la acompañes en su crecimiento, para que descubras de cuantas vidas está hecho un árbol.

Te deseo por fin que ninguno de tus afectos muera, pero que si muere alguno, puedas llorar sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Si todas estas cosas llegaran a pasar, no tengo nada mas que desearte.

día 47

Ayer realicé la Gala de los premios Feroz. Fue todo un éxito, pero no quería hablaros de eso, sino contaros que cuando vi el guión los días anteriores y me enteré que Gonzalo Suárez el director de cine sería un entregador, precisamente del premio de honor que se otorgó a Jose Sacristán, pensé que esta vez no se me escaparía, había coincidido con él en otras galas de cine pero nunca fui a verle y deseaba saludarle.

Hace 20 años fui a Sevilla a trabajar en la Exposición Universal. La mitad de los profesionales del espectáculo estaban en las Olimpiadas y el resto en la capital andaluza. Tenía contrato para  8 meses y  como  nada me ataba en Madrid decidí quedarme a vivir en esa preciosa ciudad. No fui la única. Sevilla se lleno de profesionales en paro que resacosos de la intensa vivencia de la Expo no eran capaces de retornar a su lugar de origen.

Un día me llamaron de una productora de televisión  para que trabajara de ayudante de realización en un programa de entrevistas que producía y presentaba Jesús Quintero. Se le quería dar un tamiz cinematográfico y trajeron  a Gonzalo Suárez  para que fuera el realizador. Allí le conocí. Corría el año 93…

Ayer Gonzalo se acordaba de mi, parecía imposible, pero así fue. Me hizo ilusión, pero a la vez sentí tristeza pues nos unía la sensación de haberlo pasado muy mal. No se olvidan los momentos difíciles. Y ayer, él,  me repitió varias veces que no sabía porque había sido tan terrible la experiencia, pero que lo había sido. Yo si lo se, fue por Jesús Quintero, «el Loco de la colina» hombre complicado y de terrible trato, sobre todo si te oponías a él,  a sus desmanes, injusticias y atropellos. Fueron meses difíciles en los que Gonzalo fumó mas puros de lo habitual y yo adelgacé tanto que no llegaba ni a 50 kilos.

Anoche pensaba que recordamos los trabajos donde hemos disfrutado tanto como los que hemos sufrido. Pero mi mensaje de hoy es que se puede hacer cosas maravillosas con respeto, educación y sensación de equipo. En contrapunto  del programa «En  la boca del lobo» (el de Quintero) , tuve ayer la Gala de los Feroz, donde no faltó el estrés, la presión y las horas de trabajo,  pero donde el equipo era estupendo y buscaba soluciones conjuntas.

Hay que trabajar,  y además se ha convertido en un privilegio tener trabajo, pero eso no tendría que significar ni miedo ni angustia. Admiro profundamente a los profesionales que son capaces de tener a su equipo contento y de exprimir al máximo sus capacidades con una sonrisa y buena educación. A los compañeros que se ayudan y protegen y en general  a todas las personas que en su entorno laboral son «personas» (redundo a propósito) y no agresivos tiburones que quieren demostrar su poder y control.

día 48

Hoy no paro, ¡¡ que carreras!!…me pregunto que hemos ganado las mujeres teniendo que estar dentro y fuera de casa..y además: jóvenes, guapas, fuertes, delgadas, ingeniosas, atractivas, ocurrentes, inteligentes, cariñosas y exigentes….y esto último sobre todo con nosotras mismas…No queda leche, el rimmel se me gastó, las perras no han salido, los deberes de mi hija, mi hombre sin camisas limpias y tengo que cerrar el año de autónomos. No he podido ver a mi Mami y no se encuentra bien. Mi amiga cumple años (Mar, ¡LLAMALA! esta depre por un marido que es idiota), la cita del ortodoncista, se me han roto las medias y no tengo otras, hoy no hice abdominales y ayer comí patatas (ya no entro en los vaqueros). Tengo que enviar un plan de comunicaciones de un evento y no me envían ningún dato. He venido corriendo a casa a comer y de paso pongo la lavadora.El metro que tarda y acabo de terminar el libro (¡no tengo para leer!). LLegar a la Gala de hoy y respirar hondo, sacar los nervios de acero y empezar a dar órdenes (no olvidar llamar a Martina, mi hija después de la clase de coro).

Se lo que las mujeres hemos ganado, el derecho a elegir…aunque a veces sea muy cansado..pero no olvidemos que en el mundo aun hay muchas mujeres que no lo tienen.

Dia 49

Ya termino mi día 49.

Hoy ha sido una jornada de cine; sumergida en los ensayos de la Gala de los Premios Feroz ( se realiza por primera vez y los entregan los críticos) me pregunto como sería mi vida si en estos años anteriores no hubiera existido el séptimo arte. Y no la concibo..no la entiendo..el cine me ha acompañado y sigue haciendolo en los momentos más felices y en los más tristes. Es una ventana, igual que los libros, a las vidas y a las vivencias que me limitada existencia no me permite abarcar.

Siempre he envidiado a los actores y actrices de cine, no por el glamour, la fama o el dinero sino por la capacidad de ser tantas personas diferentes con una misma piel. Vivir el el desierto o el un planeta de otra galaxia. Ser asesino o premio Nobel de la Paz, ama de casa, diva de ópera o estar a las órdenes de Polanski en La Venus de las pieles (película que aún no he visto y que aguardo con enorme curiosidad) u otros directores.. y dejarse ser convertida en barro para que bajo sus manos sea transformada.

Hay películas que te cambian la vida…eso me dijo mi hija hace dos años (solo tenía 10) cuando vio «La Vida de Pi», y yo que no la había visto la oia asombrada pensando como el cine puede dar un vuelco a una pequeña cabeza de tan poca edad.También algunas películas pueden resucitar un amor distanciado o rebelarte las miserias de alguién cercano. Plantearte preguntas nuevas o querer conocer horizontes lejanos.

En el cine, lloro y rio sin pudor, y también grito…cuando vi Tiburón mi corazón se salía del pecho, así como mi garganta. También el cine me trae recuerdos de la infancia como cuando mi madre nos daba dinero a mis hermanos y a mi  para ir a la sesión doble del cine de barrio donde vivíamos, dos películas, toda la tarde y llevabamos el bocata , las palomitas vinieron después.

Recuerdo acompañar a mis padres en plena adolescencia ,  al cine Garden de Moratalaz una tarde con mas amigos, siendo yo la unica jovencita. La película de la que olvidé  el nombre,parecía un drama familiar sin más consecuencias, pero era la época del destape y en un momento un desnudo ocupaba la pantalla, mi padre azorado me miraba a mi de reojo y yo mantenía el tipo como si fuera una chica mayor con mucho mundo. Le sentía desarmado y pudoroso, me parecía frágil.

Y otra tarde en que acompañada de un amigo y en plan de aventura, decidimos ir a ver una pelicula porno…aún no habíamos cumplido los 16 y antes de entrar el portero nos paro, era amigo de la familia y me había reconocido. Quería que la tierra me tragase.Me envió de vuelta a casa y me dijo que no perdiera el tiempo.Pasé mucho tiempo preocupada por si se lo contaba  mis padres…nunca lo hizo.

Ahora es difícil ir al cine, el tiempo y el dinero lo dificultan, pero la sensación mágica de escapar de la realidad y vivir otro universo sigue inmutable. Y agradezco a los directores, artistas, productores, maquilladores, montadores y demás ores y oras que se sigan ocupando de mis sueños despiertos que de los dormidos ya me ocupo yo.

http://www.antena3.com/se-estrena/noticias/actualidad/premios-feroz-cuanto-sabe-gente-cine-espanol_2014012300262.html

Presentacion

Para los que no me conocéis, soy una mujer normal. Madre de una hija que va a cumplir doce años, divorciada mas de una vez y que vive en pareja porque simplemente desea   compartir sus días con el hombre al que quiere. No existe ninguna atadura más. Ni hipoteca, ni coche ni empresas, . No poseo nada y como tal camino ligera, aunque a veces la carga de la incertidumbre pesa. Dos perras una blanca y una negra  son las escuderas de mi hogar

La vida pasa muy rápido, tanto, que para poder asumir que ya son cincuenta los que acechan, he decidido ser valiente y arrojarme en sus brazos públicamente escribiendo cada día durante esos 50 días un pensamiento, una crítica una emoción o vivencia. Todo sin preparar, porque “la vida ,como dijo Lennon , es lo que te ocurre mientras haces otros planes” y ¿cómo voy a saber lo que pasará en estos próximos días?.

Asombrada, como tantas mujeres, sabemos que los años han pasado, pero nuestra cabeza sigue teniendo ilusiones, sueños y ganas de hacer cosas como cuando teníamos la mitad de tiempo.

He puesto mi ojo que mira….y , solo uno .Intuyo que la visión de uno mismo nunca es completa, es simplemente.. la nuestra. Y he de confesar que el piropo mas bonito que me han dicho salió de la boca de mi hija cuando era muy pequeña-…Mama, el color de tus ojos es como  girasol en un prado verde… y verlo es tenerla también ahí, por eso   he elegido esa foto que encabeza esta aventura.

Si en estos días me acompañáis, el camino será más interesante, mas enriquecedor.  y entraré en la quinta década de vuestra mano.